martes, 8 de junio de 2010

Yo tuve un sueño

Yo lo soñé
y el corazón
me habló de amor
con emoción.

Si vives la magia
de hadas que hacen bien
verás que el futuro
sonríe también.

Creo en angelitos
que la vida linda me hacen ver
y llegaré
yo lo soñé.

Yo lo soñé
no fue ilusión
y me ayudó
en mi aflicción.

Y la fantasía
a la oscuridad
la transforma el día
en una verdad.

Estoy soñando, ABBA

Yo tuve un sueño... De esta forma iniciaba uno de los discursos más grandes de todos los tiempos, una voz planteaba la realización de los deseos más allá del “subconsciente”.

De manera curiosa varios amigos me han contado cosas “tontas” y “exageradas” definidas así solo porque aparecieron mientras perdieron el estado de vigilia. ¿Qué tanto crédito damos a las cosas que “soñamos”?

Hace unos días dormitaba mientras una idea revoloteaba sobre algún extraño sueño que había tenido, de inmediato llamé a los más cercanos y la pregunta era sencilla: si hoy fuera el último día en el que me vieras con vida, ¿Qué me dirías?

Las respuestas fueron tres (solo esas). Mi amigo “A” dijo lo que todos quisiéramos oír: “que eres un ser especial, con grandes cosas que admirar y que guardaré hermosos recuerdos tuyos”… hermoso ¿no?

Mi amiga “Y” más directa: “no seas tan dramática, vive lo que te queda siendo feliz y come tocino”. Sin embargo la respuesta menos esperada resulto la más conveniente.

Si a esta altura se ha olvidado la pregunta, la recuerdo: si hoy fuera el último día en el que me vieras con vida, ¿Qué me dirías?

“E”, siempre con voluntad y palabras tan propias, me dio la respuesta que no cualquiera hubiera deseado pero que, al meditar, era la mejor que alguien puede dar a una interrogante como esa. Solo dijo: “NADA, no hay que pudiera decirte que no lo haya hecho ya”. Ahí detuve mi búsqueda.

Alguien me dijo que soñaba con una cirugía que la dejaría en talla 4, lo dijo la misma persona que tiene depresiones recurrentes porque “nada le queda”. Yo misma soñé que tenia a mi lado un amor tan grande que rebosaba mi corazón y del que podía compartir con todos a mi alrededor porque se leía en mis ojos y ellos no saben mentir.

¿Podemos darnos el lujo de esperar el último momento para manifestar algo, esperar el día final para decir todo lo que queremos decir? creo que bien vale el esfuerzo para hacerlo diferente, es mejor que esperar soñar para vernos delgados o que el amor nos llene, solo en sueños, y que solo ahí lo entreguemos sin medidas.

Yo tuve un sueño, así iniciaba un discurso sobre una visión de futuro, poderoso por demás. En esta ocasión podemos hacer más que soñar porque se trata de nuestra vida. Puede sonar a slogan de campaña pero es la realidad… “EL FUTURO ES AHORA Y ES NUESTRO”

Ojala pudiéramos quedarnos con la visión de libertad frente al destino del amigo de la Barca y vivir como si de verdad se tratara de un sueño y mientras vivimos nos dedicáramos a eso… A SOÑAR, QUE LA VIDA ES SUEÑO Y LOS SUEÑOS…

1 comentario:

  1. que lindo es Soñar seguire soñando hasta que logre que los mios se hagan realidad.

    y ayudando a que los de los demas también...

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