lunes, 4 de octubre de 2010

Los puntos de mi agenda...

Gente que se despierta cuando aún es de noche
y cocina cuando cae el sol,
gente que acompaña gente en hospitales, parques;
gente que despide o que recibe a gente en los andenes;
gente que va de frente,
que no esquiva tu mirada
y que percibe en el viento cómo será el verano,
cómo será el invierno.

Gente que pide por la gente en los altares,
en las romerías,
gente que da la vida, que infunde fe,
que crece y que merece paz.
Gente que se funde en un abrazo en el horror
y que comparte el oleaje de su alma,
gente que nos renueva la pequeña esperanza
de un día vivir en paz.

Para vivir así en miradas transparentes,
recibir su luz definitivamente,
nubes van y hoy pasando
pero aquella luz nos sigue iluminando.

¡Que fresca es la sombra que ofrecen!
¡Que limpia el agua dulce de sus miradas!
es por ti que empiezo un nuevo día,
hay ángeles entre nosotros.

“Gente”. Presuntos Implicados.
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Al iniciar nuestra jornada laboral organizamos nuestra agenda y colocamos en ella los pendientes en orden de prioridades, con las horas específicas en las que cumpliremos nuestras obligaciones.

Abrimos los ojos y, por lo general, nos lamentamos de que la noche haya terminado y comience la jornada, con ella las obligaciones, la cotidianidad o -lo que consideramos su sinónimo- la rutina.

Levantarnos, preparar los niños, el desayuno, el almuerzo y/o la merienda, lavar, planchar, dar mantenimiento al vehículo, pagar las cuentas, completar la despensa, etc., etc., etc. Eso al margen de los quehaceres en nuestro sitio laboral. Uffff!! Solo escribirlo me agota, imagino cuanto más a las personas que leen y meditan sobre esto.

En medio de todo este correr: ¿Qué tiempo dedicamos a vivir?

Esa es la pregunta que constantemente debo responder y la que, muy frecuentemente, no logro dar respuesta satisfactoria (para otros).

¿Qué es vivir? Mmmm… difícil pregunta, con una aun más difícil respuesta.

Cada uno tiene sus propios problemas y complicaciones, también su definición de lo que significa “vivir”. Para pocos supone algo que puede agendarse al comenzar la semana o planificarse de forma que digamos “hoy viviré de 6 a 10 PM”, si procediéramos así restaría importancia a los hermosos momentos que llegan, sin importar el lugar donde nos encontremos, tampoco la hora.

Mientras iniciaba mi jornada este lunes (a las 5:30 AM) pude ver la hermosa sonrisa de mis compañeras de trabajo, escuchar los sueños y planes para prosperar de mi amigo de cabina, las bromas de los técnicos, el análisis de otro más, la maravillosa forma de saludar de la conserje que nos asiste y el reloj aun no marca las 7:30. ¡Cuanto he vivido a esta hora de la mañana!

¿Dónde puede haber incluido eso en mi agenda? Decidí hacerlo al inicio, en un aparte al que he llamado “EL PROPOSITO DE MIS DIAS” y al que he puesto el subtítulo “VIVIR Y SER FELIZ CADA INSTANTE”.

Feliz inicio de semana!!

1 comentario:

  1. Excelente, gracias Susie por permitirnos a través de tu escritura poder reflexionar sobre este tema.

    Que tengas una semana maravillosa!!!

    Fernando....

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