pero no se ven…
…Y existe gente que nunca llego a
conocer
aunque los pueda ver?
son los azules heridos del amanecer
se desprenden del cielo, arañándome... arañándote
Hay un universo
de pequeñas cosas
que solo se despiertan
cuando tu las nombras
Todo lo que es bello
está esperando tu mirada
tengo una caricia
que sin ti se me derrama
Hay un universo
hecho de pequeñas cosas
que vuelan sobre tu cabeza
si las soplas
Hay atardeceres
que no acaban de ponerse
hay un mar entero
resumiéndose en tu boca
…Por eso ven a ver conmigo el sol aquel
de plata salpicándonos los mares...
de pequeñas cosas.
Hay un universo
de pequeñas cosas
en el que los amargos
trenzan flores
pa' adornar fronteras.
Hay una mirada
que susurra a mis espaldas
cuando los secretos
o se dicen o
se callan.
“Hay Un Universo De Pequeñas” (fragmento), Alejandro Sanz.
En estas semanas de silencio he visto muchas cosas e ignorado otras (por voluntad en ocasiones).
En este trayecto al que llamamos vida, aprendemos muchas cosas a fuerzas de tropiezos (amargos unos, dulces otros); aprendemos que somos dueños de nuestro destino por lo que podemos reescribirlo en el preciso instante en que nos plazca.
Estos días –debo admitir-, mis piernas han temblado, mi corazón se ha llenado, vaciado y vuelto a llenar. Mientras escribo mis manos tiemblan y mi corazón tiene movimientos que ni yo conocía. Por momentos me sorprendo llorando y me excuso con “Migomisma” diciendo que ha sido el maquillaje, cuando en realidad nada ha pasado por ellos a no ser mi propio dolor.
La ironía ya no puede ocultar el dolor de mi corazón, el sarcasmo ya no es una opción… ahora solo somos estas teclas, con un silente reclamo para que escriba, y yo; sin canciones para la introducción, sin nadie que me diga que hacer o escribir, con calor en la piel y frio en el alma.
Pero las canas de mis sienes (prematuramente aparecidas) me hacen pensar en que cambiamos los patrones y hasta cortamos moldes para hacerlos a la medida; desechamos medias páginas de palabras grandilocuentes y conceptos rebuscados porque hasta de eso se cansa el alma.
Hoy me centro en la grandeza que encontramos en expresar los verdaderos sentimientos, la de reconocer los errores, de escribir el libreto pero también dirigir las escenas y ser los realizadores, hacerlo todo sin olvidar enmarcar con una excelente fotografía nuestro filme. Ese, y no otro, debe ser nuestro proyecto, a fin de cuentas se trata de los colores que adornarán nuestra propia existencia y merecen todo nuestro esfuerzo.
BELLA,
ResponderEliminarcomo en la piedra fresca
del manantial, el agua
abre un ancho relámpago de espuma,
así es la sonrisa en tu rostro,
bella.