jueves, 20 de diciembre de 2012

Eva; entre luz y distancia...

Si pudiera saber
Por dónde va a salir el sol,

Si pudiera saber
Si es verdad que entre las nubes existe un Dios...

Ay dime dónde,
Dime si me servirá de algo
Suplicarle al universo una y otra vez,
Si te busco en las estrellas
Por si tú eres una de ellas y decides volver,

Si pudiera saber de dónde vengo a donde iré
Como lo sabes tú,
Si pudiera alcanzar la verdad que viste a Dios,
Ay dime dónde,
Dime si me servirá de algo que le llore a las estrellas
hasta el amanecer,
Si remiendo mi camisa con un fleco de tu risa,

Si de repente mirando al frente entre la gente pudiera verte...

Si brilla el sol sabré que eres tú,
Si naciera una flor, sabré que eres tú
Si me da por reír, sabré que eres tú y solamente tú y solamente tú...

"Sabré que eres tú". Gala Évora.

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Aunque mucho tiempo pasó desde que cambió la bombilla que hacía tintinear la luz en el pasillo, de manera misteriosa volvió a verla una mirada que percibió en la distancia. Ese estallido de luz que se escurría no era para ella (y lo sabía) pero le gustaba soñar que sí, que era la razón de sus sonrisas, de su atención.

Eva nunca fue de las que se enamoraba de lejanías pero esta vez prefirió ver en la distancia, quizá como nueva forma de auto-flagelarse.

De manera extraña perdió el rumbo y se encontró frente a un desconocido que entonaba las palabras que siempre quiso que le dedicaran. -Todo empezó cuando aquella serpiente me trajo una manzana y dijo prueba. Yo me llamaba Adán, seguramente tu te llamabas Eva - Parecía conocerla, saber de su credo, de su vida, de sus dolores.

Como siempre, tejió mil historias, y todas terminaban con esa frase que tantas veces escuchó y jamás pronunció: ...y fueron felices por siempre.

Aquella voz desconocida y esas manos que rasgaban cuerdas y giraban alrededor de sus sueños era el sello para comprender que, aunque los ojos de ese Adán no emitían luz pensando en ella, sí podía ser la dueña de aquellos destellos, en la distancia y sin más pretensión que la de haber encontrado el rastro de aquella manzana ya mordida y el camino a ese Edén... aunque solo a lejos.

"Eva tomando el sol, bendito descontrol. Besos, cebolla y pan, ¿qué más quieres Adán?". -Justo la pregunta que no aun no hallaba respuesta-.



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